sábado, 23 de mayo de 2009

sigla

La sigla es un tipo especial de abreviatura, sin que esté claro en qué se diferencia una de otra. Originalmente, las siglas (o lo que ahora entendemos por siglas) eran básicamente abreviaturas de nombres propios, por lo que se componían con mayúsculas. Como no siempre eran pronunciables y había que deletrearlas, se amplió la forma de crear siglas mediante los acrónimos, que no sólo tomaban las primeras letras de cada palabra sino también alguna más intermedia para poder formar algo pronunciable: así, en lugar de RNFE tenemos Renfe. Aunque se suele caracterizar el acrónimo por la inclusión letras intermedias, en realidad su razón de ser es permitir la lectura oral; así se define en francés e inglés y así debería definirse en español. Por razones tipográficas, en las siglas se abandonaron los espacios y los puntos, pero no ocurrió lo mismo con otras abreviaturas que se componían igualmente con mayúsculas y que por tanto presentaban el mismo problema.
Actualmente las siglas no se limitan a los nombres propios, sino que también puede expresar un concepto; también es método para formar neologismos, en lo que se ha mostrado extremadamente productivo: ovni, láser, opa, sida... Es un sistema muy conveniente para el lector, que puede captar un concepto en la lectura de una vez, sin necesidad de tener que leer un sintagma completo y a menudo largo (lo cual no justifica el abuso que se hace de ellas).
Las abreviaturas suelen formar el plural añadiendo s o es: Dirs., núms., Dres. Las de una letra lo pueden formar duplicando la letra: pp. Eso se ha aplicado a algunas siglas (en el sentido original del término), como CC. OO., lo que hoy crea incoherencias en el sistema (compárese EE. UU. con URSS), con un híbrido entre sigla y abreviatura que parece difícil de justificar; la tradición tampoco vale porque estamos tratando con fenómenos ortotipograficos nuevos. Puesto que la evolución de las siglas fue sobre todo por motivos gráficos, no parece razonable excluir este caso del proceso y algunos medios de comunicación ya lo han puesto en práctica: EEUU, CCOO, AAPPAA (con espacios finos entre cada bloque, que en una página web no se pueden reproducir).

La formación del plural con duplicación viene a ser una especie de cultismo, como prueba el que muy a menudo se vean usados en singular ( una BBDD es una base de datos, la CCAA de Madrid es una comunidad autónoma) y las incoherencias en su aplicación (BD para base de datos, con plural BBDD, APA para asociación de padres de alumnos con plural AAPPAA). En cierto modo, se podría decir que no es realmente productivo y que sólo permanecen de verdad los casos ya establecidos como RR. CC., AA. VV. o, un tanto atípicamente, FF. CC. (ferrocarriles, con F duplicada aunque ferro- no varía). Por otra parte, parece que sólo funciona bien cuando son dos o tres letras.
En los últimos años las abreviaturas y las siglas han dado un giro copernicano y es tiempo de reconsiderar las reglas. Yo ya escribo CDs y TVs, pues me parece un plural gráfico conciso, díafano, legible y reconocible. El hecho de que a los ingleses se les haya ocurrido antes no es razón suficiente para rechazarlo. Más bien al contrario, en español las abreviaturas han tenido siempre plural, y su ausencia puede denotar un galicismo, ya que en francés son invariables.
La regla académica, que cada cual juzgará, es que las siglas, como en el francés, son invariables. ¿Cómo saber si un cartel que dice «PC de oferta» se refiere a uno o a varios? ¿Y «congreso de ONG»? Una norma ortográfica no debe ser obstáculo a la comunicación: si por una norma ortográfica se resiente la capacidad de comunicación, esa norma hay que revisarla.

ABREVIATURA

Las abreviaciones son una representación abreviada de una o varias palabras. Su finalidad es doble:
• Conveniencia del que escribe, pues se teclea menos en ciertas palabras que se repiten.
• Conveniencia del que lee. Las palabras se captan por bloques de letras y un lector medio viene a captar un máximo de cuatro letras, por lo que las abreviaturas que no pasan de este tamaño pueden identificarse rápidamente de forma visual.
Antiguamente tenían otros propósitos, como permitir el ahorro de materiales o ajustar las líneas, pero hoy tales usos han desaparecido por completo.
Normalmente, los análisis ortotipográficos se centran en el primero de los aspectos, mientras que el segundo se suele pasar por alto. Por ejemplo, se rechaza la abreviatura lib. para libro porque no se gana más que un carácter y por ello se propone pasar a l. Pero no hay que olvidar la segunda faceta de las abreviaturas, y en bloques donde se concentra gran cantidad de información, como las bibliografías, el reconocimiento visual puede ser importante: l. es poco expresivo del significado (¿es libro o línea?) y libro ya se pasa en un carácter del límite de cuatro; en cambio lib. se distingue claramente y se diferencia de lín., y por funciona muy bien como poste visual fácilmente reconocible. De forma parecida, es más expresivo dejar abierta una enumeración con etc., un marcador visual rotundo por su concisión, que con etcétera; en cualquier caso, no parece que tenga mucho sentido que lo mismo unas veces se escriba de una manera y otras de otra, como a menudo se propone con etc./etcétera.
Hace tan sólo unos pocos decenios, la situación sobre las abreviaciones era más o menos clara: teníamos abreviaturas y abreviaturas comerciales. Dentro de las primeras se podían englobar las siglas, pues no tenían tratamiento especial: igual se escribía s. e. u o. y O. N. U., que VV. AA. En la actualidad las abreviaturas se han especializado y se clasifican en varios grupos: abreviaturas (y dentro de éstas las abreviaturas comerciales) y siglas (y dentro de éstas los acrónimos). Aunque en la práctica ésos son los dos grupos esenciales, igualmente se pueden encontrar, en función del autor, literaciones, sigloides, siglónimos, inicialismos y otras categorías; el panorama no puede ser más confuso, porque las clasificaciones varían de un autor a otro y a menudo se mezcla los métodos de formar las abreviaciones con la forma de leerlas.
Otra categoría adicional son los símbolos, que a menudo se definen como «abreviaturas técnicas sin punto y normalizadas». No es una definición muy apropiada, porque los símbolos son más bien representaciones (gráficas o textuales) de conceptos, que a menudo se pueden combinar con cifras u otros símbolos para formar expresiones según ciertas reglas establecidas, ya sea por tradición, ya sea por convenios internacionales, nacionales, locales o personales. Estas reglas pueden llegar a ser muy complejas y específicas y por tanto su asimilación a las abreviaciones es dudosa y deberían quedar fuera de una regulación lingüística.

acronimo

Con el advenimiento y la explosión de las nuevas tecnologías, la ciencia ha creado una gran cantidad de palabras nuevas que le permitan expresarse científicamente. De aquí nació también la palabra acrónimo, justamente para referirse a este tipo de palabras compuestas. Esta misma palabra, ya constituye un neologismo, hecho que puede corroborarse simplemente observando que ella no aparece en los diccionarios con algunos años de antigüedad.
Por definición, un acrónimo , es una palabra compuesta formada por partes significativas de sus palabras componentes y creada con el fin de reunir -en una única palabra-, sus significados individuales; sencilla para facilitar su escritura y con criterio fonético para su fácil pronunciación.
Que está basada en los significados obtenidos -por ejemplo- en el diccionario VOX en línea y que figura en nuestro vocabulario.

Por ejemplo UNSE es acrónimo de Universidad Nacional de Santiago del Estero. La partes de las palabras componentes son sus siglas , además resulta una palabra de sencilla escritura y pronunciación (con propiedades fonéticas).
En determinados casos ni siquiera se aplican reglas específicas para su formación: por ejemplo EEUU (Estados Unidos) como una forma -muy particular- de significar la pluralidad de los estados norteamericanos. También aplicable EUA (Estados Unidos de América) o en su propio idioma USA (Unite State of America).
Las partes significativas también pueden ser las sílabas iniciales de las palabras componentes. Por ejemplo: MERCOSUR acrónimo de MERcado COmún de SURamérica. Otro: CENARESO surge de CEntro NAcional de REeducación SOcial y nunca podemos olvidarnos de INFORMÁTICA, acrónimo de INFORmación autoMÁTICA. Ésta última más cercana al concepto de acronimia (ver definición en el vocabulario).
Existen diferencias claras entre una sigla y un acrónimo. Si se tratase de sigla sería: U.N.S.E. que también se usa actualmente, pero debido a que requiere mayor espacio y complicación en su escritura, cada día se abandona más. Además, la sigla de algún modo destruye la palabra y por lo tanto su pronunciación.
Para su uso en la escritura, generalmente prevalece la costumbre de los ambientes que determinan la jerga. En este sentido entonces sería igualmente correcto expresar EEUU que EE.UU. o también CEE en lugar de C.E.E. (Comunidad Económica Europea). La diferencia en favor de uno u otro uso, quedaría marcada por el ambiente en que se lo aplique con relación al argot.
Pero desde el punto de vista de la pureza de nuestra lengua castellana, será preciso saber si los dichos acrónimos (que a la postre son neologismos), están o no aceptados por la Real Academia Española; es decir, que estén lexicalizados o en proceso de lexicalización. Un ejemplo de acrónimo en proceso de lexicalización es “NAFTA”.
Recordemos finalmente que ya está incorporado al diario vivir de la gente común, en todas partes de nuestro mundo globalizado, el uso de los acrónimos aplicados a los nombres de identificación de nuestra dirección de correo electrónico. Por ejemplo yo puedo recibir mensajes electrónicos a través de mi dirección institucionalen donde rvera sería un acrónimo (mote, nick, alias, sobrenombre, etc.) de Raúl Vera, ya sabemos lo que significa unse, edu de educación y finalmente ar de Argentina. Podemos comprobar que el concepto de acrónimo está omnipresente en la tecnología moderna.

martes, 19 de mayo de 2009

TEXTOS SONOROS

. LA INFORMACIÓN SONORA
La gestión de la documentación sonora, como la creación de servicios, va unida
de manera inseparable a la historia de la radio7. En España, como en muchos países,
la radio se convirtió en un instrumento propagandístico especialmente utilizado por
el bando franquista en la Guerra Civil. Desde estas fechas hasta nuestros días la radio
no ha evolucionado tanto, sólo se ha adaptado a las realidades sociales llevando a
cabo una fragmentación de audiencias por temáticas y por géneros para así poder
competir con otro invento llegado en la década de los cincuenta: la televisión.
La documentación sonora también se ha integrado en las televisiones para así poder
satisfacer las necesidades informativas de los medios audiovisuales, especialmente
como relleno y acompañamiento a información carente de sonido ambiente.
La gran expresividad de los sonidos puede concretarse en los siguientes puntos
señalados por Cebrián Herreros:
– Narran el ambiente de una situación mostrándonos la realidad.
– Sirven de fondo para la información.
– Pueden convertirse en información (no todo sonido es información ni puede
o debe convertirse en hecho noticioso).
– Subrayan una acción, un hecho, una declaración.
7 DÍAZ, Lorenzo. La radio en España: 1923 – 1995. Madrid: Alianza, 1995.
La documentación sonora en los sistemas de información documental de los medios audiovisuales 35
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– Valoran con redundancia la palabra o la música.
– Sustituyen la palabra por otro tipo de sonido. Un sonido puede evocar una
situación, una persona, un lugar, etc.
– Contrapuntean palabras, música y silencio.
– Aumentan el clima en una situación determinada.
– Fijan y concretan una situación.
Este mismo autor determina las principales funciones de la información sonora8
que se concentran en torno a tres ejes:
a) Sonido como documento/testimonio de la realidad: representa de manera
exacta los acontecimientos recogidos por el sonido.
b) Sonido como expresividad: el sonido ambiente es el más expresivo de la diferente
tipología sonora ya que es la mejor manera de representar emociones
y sentimientos que no siempre dejar entrever la palabra.
Sonido como ruido. No sólo se refi ere a los efectos sonoros sino a los elementos
auditivos que hacen difícil la interpretación correcta del sonido. Igualmente realiza
una tipología sobre la información sonora, los cuales pueden distinguirse en función
de la procedencia, naturaleza y tratamiento de los sonidos.
4. TIPOLOGÍA Y ANÁLISIS DOCUMENTAL DE INFORMACIÓN SONORA
EN TELEVISIÓN
La evolución tecnológica y conceptual también ha hecho posible que en la gestión
de la documentación sonora para televisión se vayan optimizando los recursos
tanto materiales como económicos y humanos, de tal manera que las normativas y
herramientas de análisis de la información sonora han ido mejorando aunque existan
muchos medios de comunicación, especialmente los medios sonoros, que deben
mejorar dicho tratamiento.
Esta evolución ha establecido la necesidad de crear un análisis especializado
atendiendo a la entidad que lo organiza y lo estructura. La realidad de una fonoteca
está muy distante a la labor profesional necesaria para un archivo sonoro en medios
televisivos.
La gestión en las fonotecas se nos presenta como insufi ciente al centrarse básicamente
en el análisis formal siendo de contenido muy liviano. Esta realidad debe ser
8 CEBRIÁN HERREROS, Mariano. Información radiofónica: mediación técnica, tratamiento y
programación. Madrid: Síntesis, 1995, pág. 282.
36 Jorge Caldera Serrano
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modifi cada para los centros de documentación de las empresas audiovisuales donde
la recuperación es la idea fundamental, siendo la gestión formal un mero elemento
que facilita la identifi cación y recuperación.
La misión de estos centros consiste en:
a) Suministrar información dirigida a elaborar la programación.
b) Servir de archivo histórico sonoro de la cadena, del país y del mundo9.
Las diferentes fases por las que pasa un documento sonoro en las fonotecas son
básicamente las aportadas por Miranda10, señalando como elementos de la cadena
documental la selección, adquisición (ya sea por compra, donación, intercambio o
creación del propio fondo mediante la grabación y conservación del material emitido),
verifi cación, registro, signatura, sellado, tejuelado y catalogación.
Desde la publicación de las AACR1 (Anglo American Cataloguing Rules) en
1967 por la Library of Congress, American Library Association, Library Association
y la Canadian Library Association hasta hoy, la evolución ha sido constante,
aunque no siempre la deseada. En estas primeras reglas el análisis de material sonoro
se encontraba en un estado embrionario mostrándose insufi ciente para las realidades
de muchos centros. En 1978 se publican las AACR2 con un tratamiento acorde con
las necesidades y con una terminología propia de este soporte.
Otra reglamentación normativa fue la aportada en el año 1971 por la Canadian
Library Association bajo el título Non book materials. The organizatino of integrated
collections dedicando un capítulo a la gestión de las grabaciones sonoras.
En el ámbito Europeo hay que señalar la infl uencia de las ISBD (NBM) (International
Standard Bibliographic Description for Non-Book Materials) publicadas
en 1977. Tanto las AACR como las ISBD siguen planteando graves problemas que
intenta solucionarse por medio de la publicación de las Reglas de Catalogación para
materiales especiales en el año 1988, normativa por la que se rige la práctica totalidad
de fonotecas, pero que sigue siendo una herramienta demasiado anquilosada,
estática y nada afortunada para los medios de comunicación.
Si problemática es la normativa para la confección de los registros documentales,
aún mayor es el caos en la creación de herramientas de clasifi cación e indización para
la descripción del contenido. En España se cuenta con la ventaja de contar con unas
normas publicadas por Radio Nacional de España11 las cuales están adaptadas a las
9 ARIZA CHICHARRO, Rosa M.ª [et al]. ARCHIVO sonoro de Radio Nacional de España. Madrid:
Instituto Ofi cial de Radio y Televisión, 1990.
10 MIRANDA REGOJO, Fátima. La fonoteca. Salamanca, Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez;
Pirámide, 1990.
11 RADIO Nacional de España. Archivo Sonoro. Normas de catalogación del archivo sonoro de Radio
Nacional de España. Madrid: Centro de Formación de RTVE, 1992. 2 v.
La documentación sonora en los sistemas de información documental de los medios audiovisuales 37
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necesidades de los usuarios y tipología documental de la radio estatal española. La
descripción del contenido se realiza por medio de un tesauro basado en el confeccionado
por la UNESCO, el cual se ha ido adaptando a la realidad y potencialidad
de los usuarios de la entidad de la cual depende.
El tratamiento documental de la información sonora cuenta con una serie de
etapas que han de ser desarrolladas atendiendo a unas normativas y recomendaciones
que han de recoger los manuales de dichas empresas.
La primera fase es la audición completa del documento. Parece inevitable la
escucha atenta del corte completo que se desea analizar, tanto si se refi ere a música,
efectos sonoros como palabras. La escucha no es útil únicamente para la descripción
de contenido del documento sino para detectar posibles problemas de conservación
o defi ciencias técnicas que invalidan parte del contenido informativo.
La segunda fase será el análisis formal del documento sonoro. Aunque se ha
indicado el excesivo esmero con el que se indica dicha información en las fonotecas,
no es óbice para señalar la necesidad de plasmar una serie de aspectos físicos del
propio soporte, como productor o generador del documento sonoro. Los aspectos a
señalar están claramente refl ejados en dos publicaciones: la primera de ellas reseñadas
con anterioridad (Normas de catalogación del archivo sonoro de Radio Nacional de
España11) y un artículo que recoge una serie de recomendaciones sobre la implementación
y diseño de una base de datos de efectos sonoros: Caldera y Nuño12.
En una tercera fase, se llevará a cabo el análisis de contenido de la información.
Para ello se utilizan actualmente herramientas documentales creadas ad hoc por
dichas empresas, aunque sería recomendable la creación de herramientas válidas
para la totalidad de centros. Esta idea, sin duda alguna utópica, se encuentra con
una serie de problemas derivados de la peculiaridad de cada usuario que hace necesario
que la herramienta documental sea adaptada atendiendo a las necesidades
reales y a las cambiantes modas informativas. Se denomina modas informativas a
la evolución lógica en las solicitudes de los usuarios. Las herramientas más utilizadas
son los tesauros, lenguajes documentales complejos a la hora de la confección y de
su utilización, aunque permiten resultados altamente pertinentes y exhaustivos al
poder llevar a cabo búsquedas complejas utilizando los operadores booleanos. En
las herramientas documentales también se está produciendo una nueva evolución,
sin duda revolucionaría, que es la implementación de tesauros facetados para la
descripción del contenido de documentos audiovisuales, pero aún se tendrá que
determinar su validez para documentación sonora.
12 CALDERA SERRANO, Jorge, NUÑO MORAL, María Victoria. “Análisis documental de efectos
en los archivos sonoros de la radio” En Cuadernos de Documentación Multimedia, nº 9 (2000).
http://www.ucm.es/info/multidoc/revista/num9/mnmoral/mnmoral.pdf.
38 Jorge Caldera Serrano
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ANDALUZA DE
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Como cuarta fase de la descripción y confección del registro documental sonoro,
está la necesidad de plasmar toda esa información en un registro informatizado. Las
ciencias de la documentación han evolucionado con el desarrollo de las ciencias de
la computación, haciendo posible la creación de grandes bases de datos con una
enorme capacidad de recuperación documental.
La última fase será la validación del registro documental previo a la inclusión
defi nitiva en la base de datos. No está de más un control de la calidad del tratamiento
documental en cualquier unidad informativa. Se analizará tanto la descripción formal
como de contenido, analizando si dicha información es realmente un sustituto del
contenido del documento.
Las fuentes principales para el análisis de dicho material siempre van a ser de
manera prioritaria el propio documento, es decir, la escucha del contenido del documento
y el soporte en sí, contando igualmente con la información externa que
pudiera ofrecer: créditos, partes de grabación, escaletas, etc., aunque cualquier fuente
validada sería útil en caso de información incompleta o poco precisa.
4.1. Tipos documentales sonoros en televisión
Van a mostrarse los diferentes tipos documentales que pueden y deben encontrarse
y tratarse en los archivos sonoros de las cadenas televisivas. Aunque algunos
de ellos tengan mayor importancia y vigencia parece clara la necesidad de análisis de
cada una de ellos de manera aislada. Los tipos documentales suelen ser clasifi cados
de manera clásica en sonidos musicales, efectos sonoros y cortes de voz -también
denominados palabras.
Los efectos sonoros tomados de la naturaleza o creados por técnicos con herramientas
especializadas son recursos sonoros muy utilizados en televisión, muy
especialmente en programas de entretenimiento aunque también están presentes
en los programas informativos, donde a veces pueden pasar desapercibidos para el
espectador, pues suelen estar incluidos en un montaje más complejo.
Cuando se trata la música como elemento que conforma el archivo sonoro se
incluye todo tipo de soportes y todo tipo de temática. Quede aclarado que los videoclips
musicales, que en sí mismo constituyen un formato televisivo, habrán de
ser analizados y conservados en los departamentos de documentación audiovisual
y no en los de documentación sonora.
La gestión de la música suele realizarse atendiendo a cada uno de los cortes del
disco como unidad mínima de tratamiento, el disco en sí carece de interés al ser
interesante la utilización no de un compacto completo sino de un corte de dicho
soporte. Por ello, el análisis documental debe incorporar una serie de aspectos para
su rápida recuperación por autor, intérpretes, género, título del corte y del compacLa
documentación sonora en los sistemas de información documental de los medios audiovisuales 39

to, entre otros elementos. Suele ser interesante la inclusión del género que además
puede servir como elemento separador a la hora de las búsquedas. Al igual que los
efectos sonoros, la música suele ser incorporada en algunas obras audiovisuales
aunque la utilización de estos recursos siempre quede claramente refl ejada en la
pieza audiovisual terminada.
En último lugar, como tipología documental, se sitúan los cortes de voz. Habitualmente
se trata de declaraciones que han sido captadas para una emisora de radio y que
son utilizados por el medio audiovisual ante la falta de otros recursos para acompañar
a determinado acontecimiento. Es decir, no es usual contar con este tipo de información
al contar la televisión con una naturaleza audiovisual evidente, por lo que incluir
únicamente un corte de voz será complicado, siendo requerido para cualquier corte
de voz que vaya acompañada de las imágenes de la persona que las realiza. De todas
maneras, hemos de contar con la posibilidad de utilización de este tipo de material y,
por lo tanto, con la opción de conservación en estos departamentos

FILA INFERIOR

• Conocer con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios para memorizar la localización de las teclas alfabéticas ubicadas en la fila "inferior" (z, x, c, v, b, n, m, coma, punto).

vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm vm
vb nm vb nm vb nm vb nm vb nm vb nm vb nm vb nm vb nm vb
cvb nm, cvb nm, cvb nm, cvb nm, cvb nm, cvb nm, cvb nm, cvb nm,
zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm. zvm.


MAYÚSCULAS

• Conocer con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios para desarrollar habilidad de digitación de las teclas: barra espaciadora, Intro, mayúsculas, retroceso, suprimir, "Ctrl", "Alt", "Esc", "Alt Gr" y tabulación.
• Realizar ejercicios para desarrollar habilidad de digitación de los signos de puntuación (punto, coma, interrogación y admiración).


a B c D e F g H i J k L m N ñ O p Q r S t U v W x Y z a B c D e
aA bB cC dD eE fF gG hH iI jJ kK lL mM aA bB cC dD eE gG hH iI lL mM
nN ñÑ oO pP qQ rR sS tT uU Vv xX yY zZ nN ñÑ oO pP qQ rR sS tT uU
aA eE iI oO uU aA eE iI oO uU aA eE iI oO uU aA eE iI oO uU
AEIOU AEIOU AEIOU AEIOU AEIOU AEIOU AEIOU AEIOU AEIOU
El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El. El.
De. De. De. De. De. De. De. De. De. De. De. De. De. De. De. De.
Y En, Y En, Y En, Y En, Y En, Y En, Y En, Y En, Y En, Y En, Y En


LETRAS ACENTUADAS

• Conocer con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios para desarrollar habilidad de digitación de las letras acentuadas (á, é, í, ó, ú).


Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú, Áéíóú,
Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú; Ósdú;
Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís. Ékeís.
Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú, Íllapú,
Úfémá. Úfémá. Úfémá. Úfémá. Úfémá. Úfémá. Úfémá. Úfémá. Úfémá.


PALABRAS CORTAS


• Conocer con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios para desarrollar habilidad de digitación de palabras cortas (empezar con las palabras utilizadas con mayor frecuencia en español


haber haber haber haber haber haber haber haber haber haber haber
para para para para para para para para parapara para para para para
este este este este este este este este este este este este este este este
como como como como como como como como como como como como
estar estar estar estar estar estar estar estar estar estar estar estar estar
tener tener tener tener tener tener tener tener tener tener tener tener


FILA SUPERIOR



• Conocer, con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios para memorizar la localización de las teclas numéricas ubicadas en la fila "superior" (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 0, °, ¡, ", @, #, $, %, &, /, (, ), =, ¿, ¡).
• Realizar ejercicios para desarrollar habilidad de digitación de los signos de puntuación (punto, coma, interrogación y admiración).


12345 12345 12345 12345 12345 12345 12345 12345 12345 12345
54321 54321 54321 54321 54321 54321 54321 54321 54321 54321
67890 67890 67890 67890 67890 67890 67890 67890 67890 67890
09876 09876 09876 09876 09876 09876 09876 09876 09876 09876
325 325 325 325 325 325 325 325 325 325 325 325 325 325 325
453 453 453 453 453 453 453 453 453 453 453 453 453 453 453
1421 1421 1421 1421 1421 1421 1421 1421 1421 1421 1421 1421
34.512 34.512 34.512 34.512 34.512 34.512 34.512 34.512 34.512
896 896 896 896 896 896 896 896 896 896 896 896 896 896 896
709 709 709 709 709 709 709 709 709 709 709 709 709 709 709

FRASES CORTAS


• Conocer, con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios de digitación con frases dictadas (empezar con las combinaciones de tres palabras utilizadas con mayor frecuencia en español



uno de los; uno de los; uno de los; uno de los; uno de los; uno de los;
yo creo que, yo creo que, yo creo que, yo creo que, yo creo que,
a través de, a través de, a través de, a través de, a través de, a través de,
una de las; una de las; una de las; una de las; una de las; una de las;
en el que; en el que; en el que; en el que; en el que; en el que; en el que;
es lo que- es lo que- es lo que- es lo que- es lo que- es lo que- es lo que-
en la que, en la que, en la que, en la que, en la que, en la que, en la que,
a partir de; a partir de; a partir de; a partir de; a partir de; a partir de;

FILA DOMINANTE

• Conocer con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla.
• Realizar ejercicios para memorizar la localización de las teclas alfabéticas ubicadas en la fila "dominante" (q, w, e, r, t, y, u, i, o, p).

ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru ru
rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu rt yu
ert yui ert yui ert yui ert yui ert yui ert yui ert yui ert yui ert yui

TÉCNICA PRÁCTICA PARA APRENDER A DIGITAR

Digitar información con precisión y rapidez es una de las competencias básicas demandas por la sociedad contemporánea. Desafortunadamente, muy pocas instituciones educativas incluyen formalmente Manejo del Teclado en el currículo de informática (TIC). Además, la mayoría de las que si lo hacen, no pueden asegurar que sus estudiantes adquieran idoneidad en su manejo. Muchos docentes de informática aducen que les falta tiempo para poner en práctica un currículo completo y efectivo que conduzca a que sus alumnos alcancen la competencia en el manejo de este dispositivo de entrada. Lo que no tienen en cuenta, es que si la institución no destina un tiempo específico para enseñar a utilizar adecuadamente el Teclado, los estudiantes se lo tomarán y con creces, a lo largo de su vida académica, localizando las teclas (“chuzografiando”) cuando realicen trabajos en el computador. Esto incidirá también negativamente en su futura vida laboral [1].
Aprender a utilizar apropiadamente el Teclado es una tarea que demanda perseverancia por parte de docentes y estudiantes. Adquirir y utilizar técnicas inapropiadas de digitación es muy fácil y no necesita ninguna instrucción. Desarrollar e incrementar esta habilidad, como debe ser, requiere preparación y refuerzo constantes. Lo importante es que se trata de un esfuerzo que va a rendir frutos durante toda la vida.
Las investigaciones realizadas en este tema [2] se concentran en dos aspectos: cuándo y cómo enseñar a utilizar el Teclado.
Respecto al cuándo, la mayoría de los investigadores coincide en que la instrucción formal no debe iniciarse antes del cuarto grado de educación básica primaria (8 a 9 años). Esto obedece principalmente a factores del desarrollo físico de los niños: tamaño de los dedos, destreza manual, coordinación, habilidades de motricidad fina y cortos períodos de atención. Adquirir una técnica adecuada de digitación implica atender normas de ergonomía (ubicación de manos, dedos, cuerpo, cabeza); fijar la vista en la pantalla y no en el teclado; y memorizar con qué dedo y de qué mano, se debe presionar cada tecla. Algunos investigadores opinan que esta es una habilidad muy abstracta para desarrollarla en . Utilizar apropiadamente el Teclado es una habilidad “Corporal-Cinestésica” que requiere el desarrollo en el niño de un “sistema de hábitos automáticos” [2]. Todo currículo de Manejo de Teclado debe tender a que los estudiantes digiten mecánicamente, sin detenerse a pensar con qué dedos van a presionar las diferentes teclas que conforman una palabra.
En cuanto a cómo enseñar a utilizar el teclado, las investigaciones sugieren que debe hacerse en tres etapas [2]. En la primera, el estudiante reconoce el teclado y aprende una técnica apropiada de digitación, en la segunda, se enfoca en la precisión y en la tercera, alcanza la mayor velocidad posible.